//4 razones para tener un potenciómetro

4 razones para tener un potenciómetro

Imagínate saber exactamente cuanto forzar durante un intervalo o un entrenamiento entero y después poder traducir esos esfuerzos entrenados al día de la carrera.

Si eres uno de esos ciclistas que escuchas a tus compañeros de entrenamiento decir cosas como “…¿cuál es tu FTP?…” o “…¿cuántos vatios mueves en subida?…”, quizá te hayas preguntado más de una vez si un potenciómetro podría cambiar tu entrenamiento y el resultado de tus competiciones.

Imagínate saber exactamente cuanto forzar durante un intervalo o un entrenamiento entero y después poder traducir esos esfuerzos entrenados al día de la carrera. Entonces sí que querrás disponer de una herramienta que te permita entrenar y competir sabiendo calibrar tu energía.

¿Qué es un medidor de potencia?

Antes de saber por qué necesitas un medidor de potencia, primero debes saber lo que es un medidor de potencia y lo que mide. Los medidores de potencia obtienen la cantidad de fuerza que aplicas en alguna determinada parte de la bicicleta mediante galgas extensiométricas, que permiten calcular cual es la fuerza que aplicas a dicha parte de la bicicleta. En el momento de combinar esta medición con la velocidad de rotación de las bielas se obtiene la potencia en vatios.

Una representación matemática simple es P = F x V, o la potencia es igual a la fuerza multiplicada por la velocidad de rotación de las bielas.

Los medidores de potencia vienen en muchos estilos diferentes, y las opciones han aumentado mientras que los precios han bajado sustancialmente. Las principales opciones de instalación se encuentran en las bielas, los pedales y el buje trasero. La información se muestra en vatios al instante y los dispositivos de entrenamiento almacena estos valores.

Ahora que sabes lo que es un medidor de potencia y lo que mide, aquí tienes cuatro razones principales para poseer uno.

1. Precisión

Los vatios son una forma mucho más precisa de medir tu esfuerzo (ya que muestran la carga de trabajo real que realiza tu cuerpo) frente a la frecuencia cardíaca (que es la medida de la respuesta de tu cuerpo a la carga de trabajo).

Además, los vatios responden instantáneamente a un aumento o disminución del esfuerzo en comparación con la frecuencia cardíaca, que necesitas más tiempo para responder. Por ejemplo, si está haciendo un intervalo a una intensidad aeróbica intensa, en el momento en que dejas de pedalear, ya no estás ejercitando esa zona y eso se refleja en tu potenciómetro. Sin embargo, tu ritmo cardíaco tomará un cierto tiempo para bajar, así que indicaría que todavía estás entrenando en esa franja de intensidad.

Las zonas de entrenamiento también serán más precisas cuando utilices un potenciómetro. Una prueba de campo de 20 minutos te permite determinar tu Umbral Funcional de Potencia (FTP), que representa la cantidad máxima de vatios que un individuo puede generar durante 60 minutos. Con un FTP preciso, puedes utilizar tus zonas de potencia para entrenar y competir para maximizar tus resultados. Tu FTP es algo que puedes elevar a través de un entrenamiento bien estructurado, y cuando lo consigues, puedes rodar más rápido con un mayor valor de potencia para la misma cantidad de esfuerzo.

2. Conocer tus fortalezas y debilidades

Tener un medidor de potencia significa que puedes entender objetivamente tus fortalezas y debilidades como ciclista. Si eres un ciclista de resistencia querrás tener un rendimiento alto durante horas, mientras que un velocista querrá una potencia alta de minutos. Los datos de tu medidor de potencia pueden ayudarte a reconocer tus debilidades y diseñar sesiones de ejercicios para hacer frente a tu debilidad.

Gracias a un potenciómetro puedes ver por ejemplo si eres más fuerte cuando llevas una cadencia más baja, o bien si subes mejor cuando pedaleas sentado y a una alta cadencia. Conocer estos detalles puede ayudarte a elegir los eventos que mejor se adapten y crear tácticas de carrera que te ayudarán a optimizar tus esfuerzos.

3. Maximizar el tiempo de entrenamiento

Después de haber identificado tu debilidad, el siguiente paso es mejorarla a través de sesiones específicas. El uso de un medidor de potencia significa que puedes maximizar tu tiempo de entrenamiento mediante el diseño de entrenamientos que son muy específicos para tus necesidades individuales.

Realizar entrenamientos con intervalos que requieren esforzarte por debajo y por encima de tu umbral le permite a tu cuerpo limpiar el lactato de una manera más eficiente.

Además, monitorizando los cambios en el umbral, los entrenamientos pueden adaptarse incrementalmente a los cambios en el estado físico, y continuar desafiándote y estimular tu cambio fisiológico.

4. Planificación del día de la carrera

Por último, un medidor de potencia puede sacar todas las conjeturas de las carreras. No sólo debes conocer qué números buscar durante el evento, sino que también necesitarás alimentarte coherentemente para satisfacer esas necesidades energéticas. Esto permite un ritmo adecuado durante la carrera.

Un evento de resistencia es un excelente ejemplo. El uso del FTP y la comparación de los vatios generados en un entrenamiento dado permite la determinación de tu factor de intensidad de ese entrenamiento. Esta métrica es buena para la comparación entre la intensidad de cada carrera o entrenamiento. Los ciclistas de nivel medio suelen rodar con un factor de intensidad entre 0.60 y 0.7. Este rango ha demostrado dar a los ciclistas el mejor rendimiento para carreras de resistencia.

En resumen, un medidor de potencia es una gran herramienta para cada ciclista. Te enseña cómo rodar más fuerte, más consistente y permite el seguimiento, la planificación y el entrenamiento con un enfoque específico en tus necesidades y objetivos únicos.

(fuente: Carrie McCusker)

2017-08-23T12:46:26+00:00 Categories: Material|Tags: |