/, Psicología/6 consejos para mejorar en un puerto

6 consejos para mejorar en un puerto

A veces es actitud, a veces técnica, a veces ritmo… atacar un puerto se puede plantear desde distintos enfoques, así que aquí tienes algunos consejos para ayudarte a mejorar.

Puertos. Algunos los aman, otros los odian. La mayoría de las veces, más que la actitud de un ciclista hacia un puerto, el factor determinando es su peso corporal. La escalada generalmente está dictada por la relación w/kg. En pocas palabras: para subir más rápido, necesitas aumentar la potencia o pesar menos. O ambos.

A veces es actitud, a veces técnica, a veces ritmo… atacar un puerto se puede plantear desde distintos enfoques, así que aquí tienes algunos consejos para ayudarte a mejorar.

Comienza en el frente

Esta es la regla número uno de los escaladores, y no es negociable. Si empiezas la subida a un puerto desde la parte de atrás del pelotón, es casi imposible que puedas llegar el primero a la cima.

No abuses del entrenamiento de fuerza muscular

El debate sobre el entrenamiento de fuerza muscular siempre es controvertido ya que significa diferentes cosas para diferentes personas. En nuestro sistema de entrenamiento este tipo de entrenamiento equivale a usar un desarrollo largo con una cadencia baja (entre 40rpm y 60rpm) ya sea en el rodillo, en una subida o con viento en contra.

El entrenamiento siempre debe ser específico para los objetivos de cualquier carrera. Así que si tienes una carrera con puertos donde te moverás a baja cadencia sí que es efectivo centrarte en este tipo de entrenamiento. De lo contrario, tal vez lo mejor sea dirigir tu entrenamiento hacia las series en subida o los puertos largos para conseguir mejorar tu relación w/kg.

No (sobre)fuerces el ritmo

Todos sabemos que la capacidad de entrar en números rojos y recuperarse rápidamente es una ilusión provocada por la química. Si quieres maximizar tus posibilidades de sobrevivir a la escalada de forma natural, trata de mantener el ritmo y ser paciente.

Obviamente, puedes descartar ese comentario si ves que tu rival principal está sufriendo y estás a solo un kilómetro de la cima. Pero si estás dentro del grupo y nadie parece estar sufriendo en exceso, adoptar un enfoque más paciente generalmente produce mejores resultados a largo plazo.

Sentado o de pie está bien

Los ciclistas se inclinan por el estilo que mejores sensaciones les produce. Algunos subirán casi todo el puerto de pie, mientras que otros permanecerán todo el puerto sentados.

En general, ponerte de pie consume más energía y es mejor permanecer sentado todo lo que puedas. Pero cualquiera que haya escalado un puerto de categoría especial puede decirte que, a veces, se trata de “estar de pie o poner el pie en el suelo”. En términos de especificidad de entrenamiento, lo mejor es centrarte en la escalada de pie si es allí donde se decidirá tu carrera.

El mejor consejo es cambiar tu posición cada vez que el ritmo se reduce, por lo que le da a los músculos que están haciendo la mayor parte del trabajo un respiro.

Empieza el ascenso bien alimentado

Asegúrate de estar bien alimentado antes de que comience una escalada. Planifícalo para tomar sólo un refrigerio ligero o dos durante el puerto. La energía de las bebidas deportivas puede mantenerte en marcha si estás bien alimentado de antemano.

No lo olvides: cada vez que el ritmo se calma un poco, toma un trago también.

Incluso si no crees que necesitas comida, ten un par de geles de emergencia a mano por si acaso.

Usa tus fortalezas

Estás en mitad del puerto. Ha habido algunos ataques que has seguidos y ahora sólo quedan unos pocos ciclistas. Estás en el frente, y tu mejor compañero (también tu mayor rival) está en tu rueda y quieres deshacerte de él. ¿Qué hacer? ¿Atacar? ¿O ir forzando progresivamente?

Generalmente, si pesa menos de 65 kg y puedes acelerar con explosividad, entonces deberías hacerlo. Usa un ataque brutal. Pero si eres un ciclista más pesado y más fuerte, sé cauteloso: un ataque puede distanciar a tu rival, pero si te pasas de intensidad y explotas tú mismo, probablemente no sea una gran idea.

La táctica más inteligente es aumentar la presión con un incremento cada 500 metros más o menos. Aprovecha los giros cerrados y las pendientes pronunciadas para hacer estos sútiles cambios de ritmo. Lo que quieres hacer es seguir abriendo pequeñas brechas hasta el punto en que tu oponente se quiebre y decida que no puede seguir tu rueda.

Una cierta preparación mental antes de competir, pasando por tu cabeza, lo mucho que esto va a doler, realmente puede ayudarte cuando llegue ese momento.

(fuente: Jono Lovelock)

2018-01-18T10:52:08+00:00 Categories: Entrenamiento, Psicología|Tags: , |